29 de mayo de 2017

FUERA BERKELEY Y SU MINA DE URANIO

CONVIVIR, COMPARTIR, INFORMAR, DIVERTIR, LUCHAR , UNIDAD Y DENUNCIAR
MINA DE URANIO DE BERKELEY EN RETORTILLO.
 
 
Jornada 28 mayo 2017. BOADA (Salamanca)
 
 
"NO A LA MINA DE URANIO, SÍ A LA VIDA"
 

Escuelas Campesinas de Salamanca es una asociación sin ánimo de lucro, que trabaja por el mundo rural y defiende unas condiciones de vida dignas y justas para las personas que viven en los pueblos pequeños y comarcar marginadas. Territorios y comarcas marginados y abandonados por políticas nefastas que desmantelan, esquilman, envenenan nuestros recursos, despueblan nuestros pueblos y empobrecen a quienes en ellos viven -cultural, ambiental y económicamente- y, no contentos con eso, nos roban el protagonismo de nuestra historia y nuestro futuro.


Políticas y actuaciones cuyos protagonistas responsables tinen nombre y apellido. Son las personas que firman permisos y la sentencia de muerte, las personas e instituciones que deciden un futuro de destrucción de la cultura campesina sin contar con las gentes. Todas ellas anteponen el bien particular o local al bien general y, por un plato de lentejas, son compradas sus voluntades mientras el comprador sin escrúpulos (en este caso Berkeley se enriquecerá, sin importarle un bledo los daños que cause a la vida de los habitantes que han optado por vivir tranquila y sanamente en este paraíso, que ahora quieren convertir en un infierno, dejando en sus tierras y en sus gentes desolación, contaminación radiactiva y privación de una vida saludable y sostenible.
 

Ellos si irán, llenarán sus carteras, sus acciones subirán en bolsa y nos dejarán los pueblos y a nuestras gentes empobrecidas económicamente y destrozados socialmente.


Desde Escuelas Campesinas de Salamanca nos solidarizamos y trabajaremos con los colectivos, ayuntamientos y personas que luchan por erradicar de aquí la mina de uranio prevista, regalo envenenado que Berkeley quiere vender como e maná que salvará a estas tierras de su miseria, arrebatándoles su extraordinaria riqueza.


Juntos y juntas seguiremos luchando por la dignificación del campesinado y por un mundo rural vivo.


Fuera de nuestras tierras quienes traen proyectos malignos.

 
Fuera Berkeley y su mina de uranio.


Bienvenidos a proyectos de vida y esperanza.


NO A LA MINA DE URANIO, SÍ A LA VIDA.


¿NUCLEARES? NO GRACIAS


Cuarenta años después, la lucha antinuclear está en pleno centro de los movimientos ecologistas, ambientalistas y fundamentalmente ciudadanos que otra vez denuncias la irresponsabilidad social del oligopolio energético en connivencia con la clase política gobernante de turno que sistemáticamente mira para otro lado interesadamente.


Centrales nucleares alrededor de los 40 años de funcionamiento (Garoña ya los ha pasado) cuando el diseño de las mismas y el licenciamiento era de 30 años. Almacenes temporales individuales en las propias centrales y el proyecto de uno centralizado en Villar de Cañas (Cuenca), explotación de minas de uranio en el oeste de la península, Salamanca y Cáceres (únicas en toda Europa Occidental) y como colofón los residuos de alta actividad para los que hasta el momento no se les ha encontrado una forma segura de deshacerse de ellos. Solamente unas 160 toneladas al año en este país.

 
No hay que olvidar que todo esto se fraguó desde la óptica militarista y de escalada belicista de la década de los 60 en la que la posesión de armas nucleares "garantizaba" la soberanía nacional y situaba al país en la élite de las potencias militares mundiales. Financiar directamente proyectos nucleares con fines militares era demasiado costoso y como ya habían hecho otros países, la alternativa era dar un uso civil a la energía nuclear y aprovechar los subproductos de la fisión atómica (Plutonio) para fabricar la bomba. EEUU no lo permitió y a cambio de endosarnos su tecnología nuclear  a precio de "amigo" consiguió que se renunciase a la fase de enriquecimiento previa a la fabricación de la bomba nuclear con la presión característica de la época. Hoy es un sueño, una quimera innecesaria desde todo punto de vista.


Desde la JEN (Junta de Energía Nuclear) se diseñó un panorama nuclear con 23 centrales nucleares repartidas por todo el país. Afortunadamente solamente se construyeron 7, pero algunas como Lemoniz o Valdecaballeros estuvieron a punto de ser una realidad. Una vez más, la lucha en la calle dio frutos y se pudieron parar.


Hoy corroboramos lo que ya sabíamos hace 40 años, que la energía nuclear no es limpia, no es barata y no es segura. Al contrario de lo que defiendes las compañías eléctricas que gestionan las centrales tampoco es sostenible y mucho menos necesaria para tener un mix energético estable y de respuesta rápida y flexible. Las tecnologías renovables actuales permiten acometer el cierre de las centrales nucleares a medida que se vayan cumpliendo los 40 años (30 + 10) que tienen autorizadas en estos momentos.


Nuestra responsabilidad es dejar a las generaciones futuras un mundo mejor que el que nos legaron las generaciones precedentes. El riesgo de accidentes nucleares por el envejecimiento de los materiales y sistemas, la coyuntura mundial con una amenaza terrorista en escalada brutal, el militarismo belicista que descarada e irresponsablemente propugnan algunas de las potencias nucleares, el extractivismo salvaje de corte neocolonial que alcanza incluso a nuestros territorios occidentales de confort y los residuos de alta actividad con los que no sabemos que hacer esperando el milagro tecnológico que resuelva el asunto en un plis plas, son suficientes razones para oponerse frontalmente a la actividad nuclear como negocio fantástico de unos pocos poniendo en juego no solo la vida de las personas sino del planeta en su conjunto ante la magnitud del abanico de amenazas reales que se presentan.


Por todo ello, paremos la actividad nuclear desde el inicio


¡¡¡ NO A LA MINA !!!



El Equipo de Pastoral Obrera de Badalona se une a vuestra protesta reivindicativa en contra de la mina de uranio en vuestra tierra.
 
Desde lejos geográficamente, pero desde muy cerca anímicamente, os aportamos nuestro apoyo. Unido a otros muchos, ayudará a frenar este proyecto inhumano y especulativo, sin respeto alguno a las personas y al medio ambiente. Como dice el Papa, nuevamente se constata cómo “esta economía mata”. Por todos los medios y desde múltiples plataformas empeñamos nuestra vida en la UTOPIA del Evangelio, la sociedad soñada y amada y regada con el sudor y la sangre del mismísimo Hijo, Jesucristo. Esta es nuestra fuerza.
 


Compañeras y compañeros recibid toda la solidaridad y el apoyo de Red Roja en una lucha que lleváis vosotros pero que es de todos.
 
Mucho ánimo y mucha fuerza.
 
Ángeles maestro en nombre de Red Roja.
 
Si lo consideráis conveniente, también podéis añadir mi nombre: Ángeles Maestro, médica especialista en Salud Pública
 
 


Os escribo para daros nuestro apoyo en nombre de la revista Alandar.

Un abrazo muy grande y mucho ánimo,
Miguel Ángel Vázquez




La Confederación General del Trabajo de Salamanca se posiciona de forma inequívoca contra la apertura de la mina de uranio de Retortillo.

         El sindicato de oficios varios de Salamanca rechaza esta explotación minera porque constituye la fase inicial de la industria nuclear destinada por un lado a la fabricación de las mortíferas bombas atómicas y por otro a la producción de energía nuclear que es actualmente una de las energías más peligrosas del mundo protagonista de accidentes gravísimos, como Chernobil o Fuchushima, cuyos efectos mortíferos han sembrado de muerte y destrucción regiones enteras y han provocado focos de  contaminación radioactiva de alcance planetario.




La propia explotación de minería de uranio a cielo abierto provocará tanto en la comarca más cercana como en otras más alejadas, llegando incluso a Portugal una contaminación por la expansión del polvo radiactivo en suspensión que provocará graves daños en la salud de las personas. Igualmente se verán afectados los cursos de agua superficial y acuíferos subterráneos tanto por la contaminación radiactiva como por los vertidos de productos tóxicos autorizados por la Confederación Hidrográfica del Duero.

         La mina de uranio va a afectar muy negativamente en la calidad de la ganadería, agricultura y otros poductos alimentarios generados por el serctor agropecuario, tanto por la posible contaminación como por la negativa imagen de marca que tendrá en el mercado la producción procedente del Campo Charro salmantino.



No es de extrañar que instalaciones mineras de este tipo hayan sido descartadas del resto de Europa occidental por las secuelas de muertes y enfermedades como el cáncer que se han registrado en yacimientos abandonados en la vecina Portugal.



Desde CGT hacemos un llamamiento especial a quienes tienen la responsabilidad de tomar decisiones relacionadas con las autorizaciones administrativas, especialmente a los miembros de la Comisión Territorial de Medio Ambiente y Urbanismo de Salamanca., para que decidan con responsabilidad y amplitud de miras teniendo en cuenta los valores esenciales de la salud, el medio ambiente y el mantenimiento de los puestos de trabajo existentes vinculados al desarrollo sostenible.

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