14 de enero de 2012

REUNION EN BOADA SOBRE LOS RIESGOS Y OPORTUNIDADES DE URANIO EN RETORTILLO.

http://lasarribesaldia.es/2012/01/14/los-vecinos-conocen-las-consecuencias-que-supondria-la-explotacion-de-minas-de-uranio/

Los vecinos conocen las consecuencias que supondría la explotación de minas de uranio

BOADA

Unas 150 personas, entre ellos varios alcaldes y concejales de municipios de la zona, asistieron esta tarde a la charla informativa organizada por el Ayuntamiento de Boada para informar a las población de las consecuencias que conllevará las explotaciones de Berkeley en Retortillo y Santidad.

“El alcalde de Boada no se opone a la extracción de uranio, no va en contra de nada, otra cosa será a partir de hoy”. Con esas palabras el alcalde de esta localidad del Campo charro, Matías Garzón, se dirigía a un auditorio lleno en el salón multiusos municipal y zanjaba las opiniones de “dos diputados de la zona que lo que deberían hacer sería trabajar por esta comarca”, sentenciaba.

Las manifestaciones de Garzón abrían la charla informativa sobre las consecuencias que puede reportar para los municipios de esta zona la apertura de minas para la extracción de uranio en los términos municipales de Retortillo y Villavieja de Yeltes (Santidad), proyectos que persigue la empresa minera Berkeley.

El ponente principal de esta sesión informativa fue el ingeniero superior de minas, César Ayllón Castillo, ex trabajador de Berkeley y que se definió como independiente en su exposición por no estar integrado en ningún grupo ecologista ni tener ninguna vinculación actualmente con la empresa Berkeley. En este sentido, aseguró no haber tenido indicación alguna del alcalde sobre el sentido de su intervención, no así desde el exterior, pues aseguró que “desde Madrid han intentado coaccionarme para que no diera esta charla, y si estoy aquí es por lo que me lo ha pedido un amigo del pueblo”, aseguró.

Su exposición fue lo suficientemente ilustrativa como para que las más de 150 personas que abarrotaban el local sacaran como conclusión que para los pueblos de la zona la explotación de estos recursos mineros reportará importantes riesgos y escasos beneficios, cosa un tanto distinta que podrán pensar los municipios donde se ubicarán las explotaciones.

El principal argumento de Ayllón sobre los riesgos que conlleva la extracción de uranio, en este caso, estuvo centrado en la necesidad de instalar en las plantas de extracción grandes piscinas para mediante su disolución con ácido sulfúrico obtener una solución más rica en uranio, pues “esta explotación iba a ser un satélite de Sahelices antes de que Enusa se retirase del proyecto, y estas piscinas con ácido sulfúrico tienen unas implicaciones ambientales importantes”.

Según explicó el técnico, la marcha atrás de Enusa en el proyecto de reapertura de las minas de Sahelices habría obligado a Berkeley a este sistema de obtención del mineral, lo cual además de conllevar más riesgos, supone un incremento de los costes de extracción en una explotación que calificó de marginal por su escaso contenido en uranio, un 0,02% (200 partes por millón) frente al 15% de mineral de uranio que producen explotaciones en funcionamiento en países como Canadá.

Por estos motivos, Ayllón mostró sus dudas sobre la viabilidad económica del proyecto, especialmente con los precios actuales del uranio, en claro descenso tras el cierre de Fukushima y el anuncio de Francia de reducir la producción de energía nuclear. La viabilidad económica del proyecto podría conllevar, en opinión del conferenciante, que “no se llevase a cabo la rehabilitación de la zona afectada”, pues según explicó “la parte fundamental del coste es la rehabilitación, porque la restauración posterior es muy cara”.

Explicó los riesgos que para la población supone el aumento de la radiactividad en la zona de este tipo de explotaciones, especialmente por el polvo y las filtraciones de radón en los acuíferos subterráneos, aun a pesar de que el tipo isótopo (alfa) es de los menos peligrosos para las personas.

Las conclusiones finales de la ponencia de Ayllón fueron lo suficientemente claras. El apartado negativo colocó riesgos por accidentes como rotura de las balsas, infiltración de aguas subterráneas y trasporte de materiales radioactivos; riesgos para la salud de la población y trabajadores al ingerir polvo radioactivo; afección a recursos tradicionales como la agricultura y la ganadería; y generación de residuos radioactivos que requieren tratamiento durante muchos años.

Cartel presentación de la reunión.

César Ayllón, José Ramon (Concejal de Boada) y Matías (Alcalde)
El salón se llenó por completo y cerca de doscientas personas asistieron al acto
Tras la exposición por parte del ingeniero, se entabló un debate entre los asistentes que duró más de una hora. En él participaron numeros particulares, así como representantes del Comité Antinuclear de Salamanca y del grupo Ecologistas en Acción. También tomaron la palabra varios alcaldes de la zona. En la imagen vemos al alcalde de Retortillo participando en el debate.
Diapositiva muy significativa sobre la problemática y que debería hacer recapacitar a todos para evitar estos riesgos
Otra diapositiva con importante información
Seguiré informando sobre esta inportante reunión.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ya era hora de que se tomaran cartas en el asunto. Además de todo lo expuesto habría que terner en cuenta la repercusión que puede tener sobre los baños de Retortillo, que además de dar trabajo a muchas personas de la zona, probablemente se viera perjudicada la afluencia de clientes.

Anónimo dijo...

anónimo2- Los peligros ambientales, la opacidad y la la poca rentabilidad del proyecto han sido ocultados a la población por el acuerdo pre.elecytoral entre el PP y el PSOE. La jueza avalada por los informes policiales ha imputado a todos los intervenientes y luego los ha liberado sin cargos. ALQUIN TENDRA QUE EXPLICARLO MAS TARDE O MAS PRONTO, o sera una catastrofe comola de Boliden que sufriran unos pocos y pagaremos todos