21 de enero de 2012

ARTÍCULO SOBRE CONSECUENCIAS DE LA MINERIA DE URANIO EN RETORTILLO


Por las futuras minas de uranio
EL CAMPO CHARRO, CONDENADO A MORIR

por Paco Cañamero en: glorietadigital.es

Aún recuerda el columnista, entre las nieblas de su niñez, un caluroso día de Santiago cuando alboreaba la pasada década de los 70, cuando el Balnerario de Retortillo ardió como una tea. Por eso, en las frecuentes ocasiones que regresa a ese lugar le gusta rememorar aquellos sucesos que conmocionaron a la comarca, ya muy borrosos en la despensa de las remembranzas. Fue en el escenario de una jornada veraniega en la que, en pocas horas, ese entrañable lugar, famoso por sus aguas sulfurosas, quedó reducido a cenizas; mientras, los bomberos, al mando del señor Calderón, el histórico capataz del parque de la capital, se veían incapaces de controlar las voraces llamas que arruinaron uno de los rincones más hermosos de la provincia.

En aquel dantesco momento, ya a la caida de la noche, con los restos, aún humeantes, se trazó el nuevo balneario, que acabó convirtiéndose en un palacio de la salud. Y a la par, una empresa modelo que, gracias a su brillante gestión, llena de tanta prosperidad a la comarca, que durante su época de actividad (de marzo a noviembre) genera casi un centenar de puestos de trabajo directos, sin olvidar a las miles de personas que, cada año, acuden a ese precioso rincón y constituyen una importante fuente de ingresos para la zona.

por eso, ahora de pena que cuando ya se ha dado luz verde a la explotación de uranio en Retortillo, ese lugar pueda perder su hegemonía como tesoro del Campo Charro. Y deje de interesar a quien adquirió esas instalaciones surgidas en un paisaje "surcado" por las aguas del Yeltes. Ese río tan hermoso que enamora y siempre invita a volver a pasear por sus orillas o disfrutar de un plecentero baño en sus aguas.

Por eso uno no acaba de entender que estando amenazado un lugar tan emblemático, de los más bellos de la provincia, haya tantos misteriosos silencios, en torno a una explotación de uranio que en breve va a comenzar. Mientras, pasa el tiempo sin que nadie diga nada de manera oficial, cuando lo cierto es que, cada día, en Retortillo ya empieza el movimiento para comenzar a trabajar en breve, tras hacer sondeos y prospecciones que encontraron las vetas de uranio en medio de la dehesa.


Esa dehesa, que es el emblema y la postal del Campo Charro va a quedar sentenciada a morir cuando comience la actividad de las minas de uranio. Pero lo que más duele en este inicio del 2012 es que nadie haya hablado claro (quién lo ha hecho ha sido para defender su interés) para ver que hay detrás de los silencios que tanto preocupan. Esos silencios que en su misterio esconden la muerte de un lugar de ensueño.

Porque hay una cosa clara: si las minas fueran de material saludable y extrajeran algo que trajera riqueza a la comarca, hace tiempo que ya estarían vendiendo la moto. Y habría más de cuatro sacando pecho para presumir de esos logros y alzarse como mesías de la prosperidad de esta tierra charra.

Vamos, que uno desconfía tanto que está seguro que, al final acabarán con esos parajes para abrir gigantescas explotaciones a cielo abierto. Y entonces, adiós a la hermosura de la zona, a la prosperidad del balneario (porque las minas de uranio son justo lo contrario que se busca a la hora de contratar un plan de salud) y de la preciosidad de un rincón con el "surco" del Yeltes parece hecho a medida para no hartarse  jamás de admirar su belleza.

Pero ya digo, lo que más preocupa es el silencio, sin que nadie diga nada ante la que se avecina. Tampoco que hayan surgido apenas movimientos sociales más allá de una reunión en Boada y otra en Villavieja, sabedora como es la sociedad que el uranio es tan peligroso y teniendo tantas muestras de ello. Porque hay una cosa clara de la que el columnista, que es de la zona, tiene su criterio. Y es que, cuando hay tanto peligro para el futuro y se calla es que hay algo que huele mal. Porque vistas las cosas, lo mismo alguién ha puesto el "cazo" para llenar sus bolsillos y mantener esos silencios que van a llevar a la pérdida de este rincón del Campo Charro. Y con él tampoco se puede olvidar que van a poner en jaque a un balneario que surgió de sus cenizas para convertirse en un palacio de la salud.



3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me quito el sombrero ante este artículo, no se puede explicar mejor lo que ocurre en Retortillo. Es una pena la pasividad de sus gentes. Algun día echarán la vista atrás y se darán cuenta de lo que perdieron a cambio de que tres se enriquecieran.

Anónimo dijo...

El articulo lo dice todo , pero no deberíamos tirar la toalla

Javier Mateos dijo...

muy bueno jesus,hay que seguir dando caña,yo lo intento tambien,por lo menos no me podran decir ¿¿no hicisteis nada??,gracias por ejercer el derecho de protesta y gracias por tus comentarios,JMateos