7 de marzo de 2016

LA AMENAZA DEL URANIO GRAVITA SOBRE LA NATURALEZA SALMANTIANA.

Artículo que aparece en la prestigiosa revista QUERCUS del mes de marzo.  Revista decana de la prensa ambiental,observación,estudio y defensa de la naturaleza. www.revistaquercus.es

La amenaza del uranio gravita sobre la naturaleza salmantina

La amenaza de apertura de una mina de uranio a cielo abierto en pleno Campo Charro ha traído la inquietud a esta zona de la provincia de Salamanca. Las primeras autorizaciones oficiales para un proyecto de estas características ya han sido concedidas, a pesar de los impactos ambientales que conlleva y de la creciente oposición social a la actividad minera.

Concentración de protesta a la mina de uranio, a finales de diciembre de 2013 a la entrada de las instalaciones de Berkeley Minera de España en Retortillo (Salamanca)

La empresa Berkeley Minera España tiene la intención de abrir una mina a cielo abierto (Retortillo / Santidad) en la provincia de Salamanca, cerca de la frontera de Portugal, en los términos municipales de Retortillo y Villavieja de Yeltes. 

Para ello tiene concedido desde hace casi dos años el permiso de explotación por la Junta de Castilla y León. Además, a finales del pasado septiembre el Ministerio de Industria, Energía y Turismo dio la autorización previa para la planta de concentrado de mineral de uranio que Berkeley Minera de España quiere ubicar en la zona de Retortillo.

En Europa sólo hay minas de uranio en la República Checa y Rumanía, habiéndose clausurado todas las de Europa occidental. Países como Francia, Portugal o –hasta la fecha– España han abandonado esta actividad minera por su alto impacto ambiental y escasa rentabilidad. 

Impactos preocupantes.

Los habitantes de la zona afectada se oponen a la mina por los efectos negativos que esta actividad va a suponer para la comarca de Yeltes, en pleno Campo Charro salmantino.

Una mina a cielo abierto a pocos kilómetros de algunos pueblos –dos kilómetros y medio en el caso de Retortillo– supondrá desde el primer momento molestias y peligros para las personas que vivimos en esta tierra: explosiones con expulsión de polvo para la atmósfera –efecto negativo del gas radón– y continuo trasiego de camiones y maquinaria diversa. 

Zona de monte en Retortillo (Salamanca) que será destruida para la explotación de la mina de uranio.

También hay que contar con un cráter de varias hectáreas de extensión y más de un centenar de metros de profundidad, con la consiguiente pérdida de la masa forestal y desviaciones de los cursos de agua, entre otros daños al medio natural.

Sabemos que el peligro radioactivo de la minería de uranio está más que demostrado para la salud de los mineros y de los habitantes de la zona. Así nos fue relatado en el encuentro que tuvimos con antiguos mineros portugueses de la minería de uranio en el país vecino, en marzo de 2014 en Villavieja de Yeltes. 

 El reclamo del empleo.

Quienes están a favor de la mina Retortillo / Santidad argumentan que creará empleo en la zona. Pero la misma empresa minera reconoce que de los doscientos trabajadores que contará la mina solo el 10% serán personal no cualificado que podría proceder de los habitantes de los municipios cercanos a la explotación.

Lo que no dice la empresa son los empleos que destruirá. Hay 65 personas trabajando en los Baños de Retortillo que ven peligrar su puesto de trabajo, pues una actividad minera tan cercana es incompatible con los valores que promueven los balnearios.

La actividad agrícola y ganadera también va a quedar dañada. Hay serios riesgos de que la ganadería se contamine con una radioactividad  excesiva y que los productos cárnicos no puedan superar los controles sanitarios pertinentes. 

El turismo también es una fuente de ingresos que quedará condicionada por la actividad minera.

La tramitación actual.

Berkeley Minera de España pretende el cambio del uso del suelo para poder explotar la mina. Algo que todavía no ha sido aprobado por la Comisión Provincial de Urbanismo, que en noviembre del año pasado devolvió el expediente a los ayuntamientos para que valoraran de nuevo la petición que habia formulado la empresa.

El ayuntamiento de Villavieja de Yeltes pone pegas al proyecto en base a que el Consejo de Seguridad Nuclear considera los residuos de la mina como radioactivos de primera categoría (serán almacenados en la mina de por vida). Sin embargo la empresa ocultó este dato a los ayuntamientos. 

El ayuntamiento de Retortillo, que cambió de signo político –de PP a PSOE– en las últimas elecciones, tampoco ha tramitado ese cambio de uso.  

 Mientras tanto la Confederación Hidrográfica del Duero ha concedido el uso del agua del río Yeltes para la proyectada mina de uranio. 

Pero está aún  pendiente la autorización de los vertidos al mismo río, habiendo alegado la mayor parte de los ayuntamientos de la zona en la fase de información pública a la que fue sometido el proyecto a finales de junio de 2015.

Ofensiva propagandística en aumento.

La empresa minera ha repartido dádivas entre los municipios afectados –se firmaron convenios con los ayuntamientos por los que se dieron miles de euros a cuenta de futuros permisos– y se ha rodeado de lobbistas –el caso del exconsejero de la Comunidad de Madrid Manuel Lamela– para conseguir el beneplácito de las distintas administraciones con competencias.

Es más, Berkeley Minera de España presume ante futuros inversores de la escasa y envejecida población que habita en la comarca, personas con nula capacidad de movilización para oponerse a este proyecto minero impensable en otras partes de España o de Europa. 

En definitiva nos encontramos ante un proyecto que pretende cambiar la faz de una zona de alto valor ecológico (se arrancarían 25.000 árboles, casi todos encinas de lento crecimiento), aunque haya serias dudas sobre la rentabilidad del mismo, lo que aumenta la incertidumbre sobre el futuro de la comarca. 

Márgenes del río Yeltes protegidas por la Red Natura 2000 y cercanas al lugar elegido para la mina de uranio.

Junto a la Red Natura 2000

El proyecto de mina de uranio de Retortillo / Santidad cuenta con la declaración de impacto ambiental (DIA) favorable por parte de la Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León desde octubre de 2013. Esta declaración está recurrida en instancias europeas desde hace dos años por Equo (España) y Os Verdes (Portugal), pues la mina se asienta al lado del río Yeltes, cuyas márgenes han sido declaradas espacios ZEC y ZEPA de la Red Natura 2000 según el decreto 57/2015, del pasado 10 de septiembre, de la citada consejería.

La DIA reconoce que el proyecto tiene “coincidencia con la zona de importancia para la cigüeña negra” y señala la existencia de un nido de esta especie a 350 metros de la cinta transportadora que se pretende construir para traspasar el mineral a la planta de tratamiento de uranio. También se cita que se pueden ver afectadas especies amenazadas como milano real, alimoche, murciélago grande de herradura o murciélago de cueva y, por supuesto, la sarda (Achondrostoma
salmantinum), pez endémico del oeste ibérico que habita en el río Yeltes, donde irían a parar los vertidos de la mina.  

Revista Quercus - 361. Marzo 2016.
Texto: José Ramón Barrueco
Fotos: Jesús Cruz.


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