22 de junio de 2017

UN AÑO DESDE QUE BERKELEY NOS LLEVÓ AL JUZGADO PARA AMENAZARNOS

 Las amenazas de Berkeley Minera de hace hoy un año, no pretendían nada más que nuestro silencio. No se atreven a denunciarnos.
 
Juzgados de Ciudad Rodrigo 22 junio 2016.
José Ramón Barrueco y Jesús Cruz.

Hace ahora un año me vi obligado por la empresa BERKELEY MINERA ESPAÑA S.L. a celebrar un acto de conciliación previo a la interposición de una querella por injurias y calumnias. Si quería librarme de la querella, junto con mi compañero Jesús Cruz, teníamos que darle a la empresa minera, nada menos que 500.000 €, que era la cantidad que estimaban que le estábamos haciendo perder por verter opiniones en contra de la mina de uranio de Retortillo en los medios de comunicación.
 
Transcurrido un año desde ese acto, celebrado en los juzgados de Ciudad Rodrigo el 22 de junio de 2016, ya estoy libre de que me interpongan la querella. Si quieren hacerlo tenemos que volver a realizar otro acto de conciliación, y no creo que se atrevan a pasar por ese bochorno.
 
Tengo que reconocer que cuando llegó la citación judicial y ver que me pedían medio millón de euros se me hizo un nudo en la garganta. Evidentemente estaba en una situación de inferioridad ante una multinacional australiana. No dispongo de mucho dinero en mi cuenta corriente, pero temía que fuera confiscada mi casa para pagar en parte el dinero que me pedían.
 
Su pretensión era que me callara, que no me opusiera a la mina que va a destrozar la tierra donde quiero pasar lo que me queda de vida. Pensaban que la familia y los amigos me alertarían del peligro que corría y me harían recapacitar sobre las consecuencias de mantener una lucha desigual contra un enemigo poderoso.
 
Superado el miedo inicial y el acto de conciliación celebrado, poco a poco fui perdiendo el temor a la situación que me planteó Berkeley. En este año he seguido luchando por mis derechos como ciudadano que no quiere una mina de uranio al lado de su casa.
 
El matonismo ejercido por Berkeley no va a conseguir doblegarme, no voy a dejar que me amedrenten unos empresarios sin escrúpulos únicamente preocupados por el valor en bolsa de la compañía que dirigen. Sigo estando convencido de que la mina de uranio significa un desastre medioambiental de enormes proporciones, un peligro para mi salud y una fuente de empleo muy limitada en el tiempo que destruirá el empleo generado por el Balneario de Retortillo y la agricultura y ganadería de la zona.
 
Estamos en un estado de derecho en el que cada uno es libre de manifestar lo que considere oportuno sin faltar a los demás, y lo voy a seguir haciendo aunque Berkeley pretenda que me calle. Me juego mucho en el envite, pues los dirigentes de la empresa minera viven de su imagen corporativa, pero yo lo que pretendo es vivir sin temores en las riberas del Yeltes.
 
José Ramón Barrueco.
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9 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias José Ramón y Jesús Cruz por vuestra humilde y valiente actitud. La gratitud de quienes amamos la Tierra, y permitidme deciros de quienes amamos la VERDAD Y JUSTICA REALES, la gratitud es inmensa.
En una convención a la que asistí en Polonia, escuché decir a un polaco que, en determinadas ocasiones, para defender la libertad es nñecrsario estar dispuesto a morir, ¡GRACIAS!.

Pilar Salazar Gonzàlez dijo...

Muy bien dicho José Ramón.No nos van a callar,porq esta es nuestra tierra,a la q amamos ,y la que no queremos ver destrozar por una empresa sin escrúpulos...Estamos con vosotros,lo estaremos siempre...BERKELEY ya puede ir haciendo las maletas,porq nos van a encontrar ¡¡¡¡Siempre de frente!!!..No a la Mina de Uranio, a cielo abierto, de NUESTRO,Campo Charro...!!!!!

Isabel Muriel dijo...

Valientes,antes y ahora. No todo el mundo podrá decir lo mismo. Os estaremos siempre agradecidos porque lo que estáis haciendo para defender esta tierra es motivo de orgullo.Gracias

Carrasco dijo...

Jesús Cruz y josé Ramón Barrueco han demostrado VALENTÍA, HONESTIDAD Y EJEMPLARIDAD en su lucha contra una empresa que amedrenta a través de sus servicios jurídicos y se esconde detrás de las artificiales proclamas sin contenido que publica en los medios de comunicación. "Nosotros estabamos antes de que viniera Berkeley y viviamos MEJOR".

jj dijo...

Vaya hombre Ramonito lo q dices tu que te hizo la minera espeor lo que habeis hecho vosotros , meter en el jugado alas personos q no piensan como vosotros porque sois unos egoistas q solo quereis la tierra para vosotrosy para uso y disfrute vuestro.A vosotros si que os importa una mierda los demas

anonimo dijo...

Sin comentarios, no merece la pena recordarte los incovenientes, gente como tu es de las que se aprovechan y fastidian al resto, si quieres respirar el mismo oxigeno que Berkeley, que es tan bueno y no produce cancer a Australia. No a las minas de uranio y centrales nucleares.

Arístides dijo...

Me parece que en los juzgados no están esas personas por cuestiones de pensamiento, sino mas bien por querer ser juez y parte y eso creo que desde chicos habemos oído que es pecado mortal.
Es fácil: Que se hubiesen salido del ayuntamiento y eran libres de hacer con su vida lo que quisieran pero, ah, es que fuera de ahí ya no tenían valor alguno para los caciques y la recompensa era una patada en el culo....

Ramonito dijo...

Para jj:
Si se refiere a que Stop Uranio a denunciado a responsables pasados y presentes del ayuntamiento de Retortillo será porque hay indicios de actuación al margen de la ley, y así lo ha admitido el Sr. Juez.
A nosotros no nos metió en el juzgado Berkeley, después del acto de conciliación, simplemente porque no había nada ilícito en nuestra actuación.
A ver si los del ayuntamiento de Retortillo pueden decir lo mismo.

Anónimo dijo...

Además estáis (estamos) en nuestro total derecho de defender el Medio Ambiente. La Constitución nos avala:
Artículo 45:

1.Todos tienen el derecho a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo de la persona, así como el deber de conservarlo.


2.Los poderes públicos velarán por la utilización racional de todos los recursos naturales, con el fin de proteger y mejorar la calidad de la vida y defender y restaurar el medio ambiente, apoyándose en la indispensable solidaridad colectiva.


3.Para quienes violen lo dispuesto en el apartado anterior, en los términos que la ley fije se establecerán sanciones penales o, en su caso, administrativas, así como la obligación de reparar el daño causado.

No a la mina, Sí a la vida. Gracias por esta lucha justa y adecuada. Fuera la especulación, los intereses particulares y la peligrosa industria nuclear. !Fuera¡

Fernando Durán.