24 de septiembre de 2016

NO ES LO MISMO METER LA PATA QUE METER LA MANO.

No Es Lo Mismo Meter La Pata Que Meter La Mano, Aunque Una Cosa Lleva a La Otra

Dejábamos ayer Salamancaytemiro.es con la promesa de hablar sobre la trama creada en torno a la explotación de uranio que se pretende abrir en Retortillo. Para ello partimos de la teoría de que los políticos legislan sin tener en cuenta las consecuencias de sus actos. Los motivos principales que les llevan a conducirse con semejante osadía y desprecio a los ciudadanos, suelen ser los réditos económicos y políticos que se pueden conseguir con semejante conducta. Estos intereses pueden revertir en la propia persona que ocupa un determinado cargo o en el partido político que le protegerá, si las cosas salen como estaban planeadas. Los ciudadanos y los partidos de la oposición deben tener presente que quien firma, lo hace con su nombre y apellidos, bajo su responsabilidad, y cuando ha sido advertido por técnicos de que no se debe firmar y lo hace estamos ante una metedura de pata dolosa, planeada, que se convierte en un agravante de esa conducta.

 En el caso de Berkeley España, S.A. en Retortillo, la primera alarma saltó con la denuncia de Equo y la Plataforma Stop Uranio, contra el alcalde de la localidad y tres de sus concejales por recalificar unos terrenos propiedad del alcalde, Javier Santamartina, para que la empresa australiana las pudiera comprar e instalar sus oficinas en los mismos. El juez instructor de Ciudad Rodrigo vio indicios de delito y hace referencia a la intervención del director financiero de Berkeley España S.A. Ignacio Santamartina Aroca. Un mismo apellido, el mismo interés, blanco y en botella. Las alarmas volvieron a dispararse cuando se supo que la minera había contratado a Manuel Lamela para que presionara en la Unión Europea, como lobbysta ante el Comisario de Energía, Miguel Arias Cañete, con quien había colaborado cuando el orondo Comisario era Ministro de Agricultura. Realmente, las cosas no sucedieron así. Lamela fue contratado por su cercanía a Cañete; en aquel momento el expediente de Berkeley se encontraba bloqueado en el Ministerio de Industria y Energía de José Manuel Soria. Para colmo, la Audiencia Nacional había solicitado dichos expedientes porque vio indicio de delito en las maniobras de Berkeley.

Manuel Lamela fue una de aquellas rana que resultó ser sapo en uno de los gobiernos de Esperanza Aguirre; en esta ocasión, su ámbito de actuación fue la sanidad. Berkeley no contrató a Lamela por Lobbysta en la UE, ya que se registró como tal después de firmar el contrato con la minera. Como tal, quedaron registradas sus entrevistas con Cañete y, a partir de entonces comenzaron a fluir las autorizaciones favorables a Berkeley. El contenido de las entrevistas entre Lamela y Cañete han sido declaradas materia reservada y lo único que ha trascendido es que Cañete promovió la firma de un “parecer” de la Comisión de Energía de la UE a favor de la explotación de la mina por parte de la empresa. En base a este documento se han ido otorgando permisos por parte de administraciones de menor rango, Ministerio de Industria, Junta de Castilla y León, Diputación de Salamanca y los distintos Ayuntamientos afectados.

El parecer de la UE, no es vinculante y la propia Comisión de Energía debe pronunciarse en un dictamen definitivo y vinculante. Debe responder al Estado Portugués, que ha presentado una batería de preguntas sobre la mina de Retortillo ya que afecta, como en España, a una zona que goza de la protección inherente a su condición de Reserva de la Biosfera. Falta el pronunciamiento de la Audiencia Nacional y, posiblemente, cuando se resuelvan estos cabos sueltos los permisos perderán su valor pero el mal ya estará hecho. ¿Quién lo solucionará entonces?
Uno de los argumentos de la empresa minera para recalcar las bondades de su proyecto es la creación de puestos de trabajo, noticia bienvenida por algunos de los vecinos de la zona. Aquí está la oferta de empleo que Berkeley ha presentado a la empresa encargada de la contratación. Pudiera ser que, como en los bancales de “Amanece que no es poco” brotaban hombres y poetas, en los huertos del Yeltes, broten ingenieros de minas, industriales, informáticos o titulados en química, física, geología, etc.
http://www.salamancaytemiro.es/index.php/2016/08/30/no-es-lo-mismo-meter-la-pata-que-meter-la-mano-aunque-una-cosa-lleva-a-la-otra/

1 comentario:

Anónimo dijo...

Como consuelo a tanta mala leche que me generan estos de australianos de Berkeley que ahora nos estan jodiendo, me acuerdo siempre que a ellos tambien los timó un español, antiguo director de mina de uranio para mas señas, que les vendió por unos milloncejos de nada (a cobrar, probablemente, en las Seychelles) una empresa chicharro cuyo unico activo era un papel firmado con ENUSA que al final se mojó con el agua de las borrajas. Todavía hoy, cada vez que se le mienta eso al tal "Minguilla" se pilla una semana de baja por depresión