6 de noviembre de 2013

MUERTE EN EL PARAISO. MINAS DE URANIO EN SALAMANCA

Artículo del prestigioso periodista de Villares de Yeltes, especializado en salud, D. Joaquín Mayordomo Sánchez. Publicado el 03/11/2013 en cuartopoder.es
 
La mina de uranio destruirá bosques como éste

Como en la profecía bíblica no quedará piedra sobre piedra. Primero destruirán la tierra y luego, lentamente, irán muriendo las personas, los animales, las plantas… ¿Qué harán entonces los ganaderos y agricultores de la comarca cuando sus animales y productos no tengan venta porque están contaminados? Y los alcaldes. ¿Qué harán los alcaldes de Villavieja de Yeltes, Retortillo y otros municipios de Salamanca con el dinero que les ha dado Berkeley Resources Ltd., la empresa australiana que les ha vendido el cuento por un plato de lentejas? ¿Construirán tumbas con ese dinero para los muertos? Tal vez hayan decidido jugárselo en los casinos que los accionistas de esta multinacional tienen en Las Vegas y Macao. Y el señor Juan Vicente Herrera, presidente de la Junta de Castilla y León, ¿vendrá a pescar peces muertos en los fangos de los ríos Yeltes y Huebra cuando ya no quede vida en ellos? Quizá el señor presidente decidió, para lavar su conciencia, el día que dio el visto bueno a “un impacto ambiental favorable” de la mina y otorgó su explotación, trabajar de voluntario en el Hospital Clínico de Salamanca atendiendo a los enfermos de cáncer que la mina de uranio a cielo abierto de Retortillo va a dejar. Y el Gobierno. ¿El Gobierno español también está de acuerdo con que se arranquen miles de encinas centenarias por satisfacer la codicia de unos pocos? ¿Está de acuerdo con convertir dos ríos y decenas de arroyos en un lodazal, con secar fuentes y humedales? ¿Está de acuerdo el Gobierno con que mueran —o dejen de tener venta por estar contaminadas— miles de cabezas de ganado? ¿Qué será del cerdo ibérico que se alimenta de bellotas, de las vacas, de las ovejas que hoy pastorean en las dehesas? ¿De verdad está de acuerdo con esto el Gobierno? Pues si es así, ¿para qué queremos un Gobierno que prefiere la muerte a la vida? Y Europa. ¿Europa también está de acuerdo con la destrucción de una comarca entera, en lugar de potenciar su desarrollo sostenible y preservar su belleza?
 
 ¡Ciudadanos levantaos! No dejéis que unos especuladores sin escrúpulos, que tienen sus palacios a miles de kilómetros, y a los que sólo les interesa el dinero, destruyan lo que es vuestro. Dentro de 10 años, cuando se hayan ido, después de haber envenenado hasta las entrañas esta tierra, en este Campo Charro sólo quedarán desolación. Entonces, esos cientos de empleos que ahora prometen, habrán muerto también. Y las consecuencias serán terribles. Porque el paro sólo genera miseria.
 
Pero habrá fenecido también un balneario centenario de aguas termales que ahora es un icono en España: Los Baños de Retortillo. Éste, apenas a unos kilómetros del centro de explotación de la mina, pasará a mejor vida antes de que os deis cuenta si sigue adelante el proyecto minero; los 70 trabajadores que ahora tiene, también perderán su empleo. Y las más de 6.000 personas que cada año acuden a mejorar en él su salud, huirán como de la peste del lugar.
 
¡Ciudadanos levantaos! Exigidle al Gobierno y a Europa ayudas y beneficios fiscales para conservar vuestra tierra antes de que os la envenenen. Para que encinares, robledales, alcornoques, fresnos, choperas, carrascas, bardales, praderas, huertas… puedan seguir siendo ese espacio natural que durante siglos ningún Gobierno se ocupó de conservar y que sólo la sabia naturaleza y vuestras manos han sabido mantener en equilibrio.
 
El rio Yeltes, que sufrirá la contaminación de los resíduos tóxicos de la mina
 
¡Ciudadanos levantaos! Para que el cuento de  Berkeley Minera España SA, filial de la empresa australiana del mismo nombre, no acabe en pesadilla. Porque pesadilla será ver cómo las excavadoras arrancan las encinas a centenares en una extensión de 2.715 hectáreas. ¿Os imagináis un encinar de 2,7 kilómetros de largo por 600 metros de ancho, todo él arrasado? Pues este es el terreno que en Retortillo la empresa minera pretende esquilmar. Y en Santidad, dehesa de Villavieja, será aniquilada la extensión de 1,6 kilómetros de largo por 310 metros de ancho. Se removerán 200.000 metros cúbicos de tierra cada año; habrá 5 megavoladuras semanales,  que permitirán procesar 2.000.000 de toneladas de mineral/año. Las nubes de polvo tóxico se desplazarán a decenas de kilómetros… Claro que para evitarlo, o por necesidades de extracción del mineral, que tanto da, la compañía minera regará, “¡regará!” el suelo en una superficie estimada de entre 10 y 15 hectáreas con una solución de ácido sulfúrico durante un período de 110 / 130 días al año. Y pretenderán hacer creer que esto riegos son para que crezcan las encinas o para que broten las flores, tal es su desfachatez. ¡Con ácido sulfúrico, ya ven, pretenden cuidar la tierra! Cada año la mina necesitará de 42.000 toneladas de éste ácido, 16.000 de sosa caústica y 10.000 litros de ácido clohídrico. Y con estos datos la Junta de Castilla y León les ha dicho que el Impacto Ambiental es favorable. Ver para creer.
 
Y en medio de las dos vetas de uranio, el río… Ese río Yeltes que ya en los primeros albores de la especie humana aparece —por restos arqueológicas y textos posteriores— como lugar de protección, hogar y fuerza de pueblos primitivos. Y que hoy, como espectador principal de esta villanía, el propio río asiste a los primeros intentos de su envenenamiento. Su curso se interrumpe dos, tres meses cada año, dependiendo de la pluviometría. El caudal, escaso siempre, no le da para mantenerse “vivo” en verano. Aún así es rico en caozos y humedales, y la flora y la fauna que vive en su entorno se cuenta por decenas de especies. Algunas en peligro de extinción y protegidas por la ley, curiosamente, como el milano y la cigüeña negra o la aguililla calzada. ¿Pero qué le importa a Berkeley o a los ayuntamientos que han aceptado su dinero que la mina atraviese una Zona Especial de Protección de Aves (ZEPA) o que las personas mueran por culpa del uranio?
 
Berkeley ha pedido ya permiso para robarle al río 100 litros de agua por segundo, ocho veces más que la concedida al balneario, 570 millones de litros de agua potable al año. ¿Qué ocurrirá entonces con la ganadería, cuando se seque el río? Además, la explotación de la mina requerirá una sucesión de balsas para decantar el mineral que continuamente hay que llenar.
 
Un ecosistema en peligro.
 
No es fácil imaginar el espectáculo dantesco que va a arruinar a esta comarca. Aún así hay que intentarlo; de ello puede que dependa su supervivencia: decenas de excavadoras arrancando árboles y removiendo tierra (5 toneladas para obtener un kilo de uranio); polvaredas por todas partes que invadirán casas y muebles; nubes radioactivas arrastradas caprichosamente por el viento (quizá lleguen, quién sabe, hasta la propia Salamanca capital que apenas dista 70 kilómetros); árboles, campos de retamas y bardales mustios, cubiertos de una pátina blancuzca; ríos y arroyos secos y cenagados por el lodo; escombreras que ocuparán más de 60 hectáreas según los cálculos de la propia empresa minera, en las que se almacenarán más de 40 millones de metros cúbicos de residuos peligrosos, entre los que abundará el material sulfuroso. En fin…
 
No, no es un cuento apocalíptico esta historia. España entera debe conocerla ya para saber quién nos gobierna. Es una historia real. ¡Y el Gobierno va a consentir que se consume! Es como un mal sueño… Una maldición que va a  permitirle a una empresa sin escrúpulos destruir una tierra de nadie, marginada, olvidada, herida y maltratada durante siglos, ¡siempre!, y de la que ahora ciertos especuladores pretenden arrancar de sus entrañas, según dicen, 675 toneladas de uranio al año cuyos beneficios, no se olvide, nadie de los que viven en ella gozará.
 
Ciudadanos levantaos y avisad también a Portugal; decidle a los portugueses que aguas abajo del río Yeltes está el Duero (a menos de 100 km de la mina) y por él les va a llegar también la muerte y el veneno. ¡Su Douro querido y sus viñedos del reconocido vinho do Porto puede que también estén a punto de ser víctimas de este despropósito!

3 comentarios:

Arístides dijo...

Exacto, Joaquín,así tememos que será la historia.
No estaría mal que este texto se remitiera a los organismos implicados en la felonía, incluidos los alcaldes. En Villavieja, Jorge Rodríguez, hijo de Salva y Aurelia a quien tú bien conoces....¡Cosas veredes..!

Anónimo dijo...

que tristeza el articulo,tan real y desolador, y que buen hacer de Joaquin, enhorabuena, seguro que mueve conciencias
LA MINA NO SERÁ REALIDAD, yo creo que somos más, afortunadamente los que no la queremos,

¡¡ANIMO A TODOS!!!!

jj dijo...

tienes mucha razon pero no estaria demas qe alguien se ocupara.tambien de pedir algo para el desarollo de esta zona parque es muy facil hablar cuando se tiene trabajo y vives diznamente