3 de junio de 2009

RUTA DE SENDERISMO EN RETORTILLO







CAMINO A LOS MOLINOS DE RETORTILLO


Tras la huella de los molineros en el Campo Charro


Esta ruta de senderismo, está perfectamente señalizada en todo su recorrido. El inicio de la marcha se encuentra a la entrada del pueblo, frente a la ermita.


Los datos que más pueden interesarte son los siguientes:


-13 Km. de recorrido. Tiempo, solo de andar 3 horas.

-Medios: A pie, en bici o a caballo.

-Grado de dificultad: Fácil

-Se recomienda emplear de media jornada a jornada completa.

-Se han catalogado, sólo en el trayecto del sendero, unas 200 especies vegetales, 14 de setas, 11 de peces, 72 de aves, 5 de mamíferos, 5 de anfibios y 6 de reptiles. Los bienes culturales llegan a la veintena y se ha estudiado la etimología de 24 topónimos.


Precauciones:


Te presentamos dos alternativas, con distinta longitud, pero si te fallan las fuerzas, tienes muchos caminos para volver antes al pueblo.


Lleva botas, aunque casi todo el camino es de buen piso, la zona de los molinos es muy rocosa y se encharca bastante en invierno.


Lleva suficiente agua, pues no hay agua potable en todo el recorrido.


Ojo con la carretera, un tramo va por cañada junto a la carretera. Se va mejor por la derecha.


Respeta propiedades y ganados, el camino transcurre entre terrenos privados, con animales que quieren vivir sin sobresaltos.


Animales peligrosos, hay escorpiones en algunas cunetas del regato Caganchas. Tienen un aguijón que puede resultar peligroso, pero son muy tranquilos.


Disfruta del paisaje y respétalo mucho.
Si lo haces puede que llegues a sentirte parte de él.


Los molinos son un paisaje de agua. Ella ya estaba allí. Y las rocas, como un laberinto donde al Yeltes le gusta perderse. Parece como si el agua buscara sus orígenes y en Retortillo viene a encontrarlos. Y esos timbales de piedraYeltes compone su eterna sinfonía del agua.


Te invitamos a escuchar esa música de dehesa y de río, de pueblo y de eras. A sentir el tacto de la piel de las rocas. A respirar buen aire lejos de carreteras y de industrias. Te contaremos porqué el Yeltes pudo ser el rio prerromano del olvido.

1 comentario:

Sergiales dijo...

Pues ya me gustaría hacer esa ruta.
En un par de ocasiones he visto pequeños alacranes debajo de piedras. Son tímidos, la verdad.
Saludos.