1 de enero de 2013

DESPEDIDA AL SACERDOTE, HERMANO Y AMIGO: ÁNGEL LUIS MARTÍN BORREGO.

"Un sacerdote ejemplar, hermano y amigo para siempre":








 
Para quienes tenemos Fe, sabemos que, como dice San Pablo, todo sucede para bien de los que aman a Dios (Rm. 8:28) Existen eventos en nuestra vida, sin embargo, episodios que nos recuerdan que aceptar esta verdad no siempre es fácil
 



Uno de ellos ha sido la partida a la Casa del Padre de Ángel Luis un sacerdote amigo, cuya vida ha sido toda una afirmación del Sacerdocio y de la Fe, cuyo año estamos celebrando. Don Ángel Luis, el 31 de diciembre del 2012 terminó su caminar entre nosotros.
 
Mi amistad con este inestimable sacerdote, con su hermana y sus padres, se remonta a los años de seminarista, a mediados de los años 70, pues se formó en el Seminario de Ciudad Rodrigo junto a mi hermano y se ordenaron sacerdotes en agosto de 1986.
 
Ángel Luis animó a muchos amigos y conocidos a acercarse a Diós y vivir una vida Cristiana seria. Por la Gracia de Dios, con su gran labr apostólica ayudó a muchos a crecer como personas y como católicos.
 
La sencillez y alegría le abrían las puertas de todos los ambientes en la sociedad, la Iglesia y la vida ordinaria de quienes se acercaban a él. Para todos era Don Ángel Luis, el amigo, confesor, director espiritual y hermano.
 
El día de Navidad celebró la Eucaristía en Boada, sin saber que sería la última vez. Tras cantarle a la Virgen de la Asunción, nuestra Patrona, emprendía el viaje final, que, en los designios de Dios, lo llevaría al Cielo.
 
Su partida ha dejado entre nosotros los frutos abundantes de quien, como San Pablo, ha "corrido bien la carrera". Sus más de 25 años de sacerdocio estuvieron marcados por una profunda vida de oración, la devota celebración de la santa Eucaristía y la infatigable atención a las necesidades espirituales de tantos hombres y mujeres que acudían a él para reconciliarse con Dios mediante el sacramento de la Confesión o buscar consuelo y sabiduría mediante la dirección espiritual.
 
No hay palabras para expresarte mi dolor y consternación, y el de todos vosotros, por el fallecimiento del Padre Ángel Luis… es increíble pensar que ya no lo volveremos a ver y a tener entre nosotros; pero Dios no se equivoca, le tenía una mejor misión allá con Él, lo necesitaba junto a Él, y no cabe duda que el Cielo lo recibió con aplausos".
 
Tenía planes para el crecimiento de la labor apostólica en nuestras parroquias y arciprestazgo. Tenía prisa por llegar a más almas y ayudar a los demás, porque estaba convencido de que su vida espiritual de profunda e intensa intimidad con Dios, lo llamaba a no ocuparse de sí mismo, sino de los demás.
 
Sin mayores pretensiones, D. Ángel Luis nos mostró a lo largo de su vida, la autenticidad de una vida sacerdotal que es modelo a seguir. Pasando por altos y bajos, éxitos y aparentes fracasos; pero sin perder el entusiasmo de amar a Dios y a los demás, en un servicio desinteresado y rico en frutos de vida eterna.

Que repose en paz el buen amigo y hermano, Ángel Luis: Nosotros acudamos a su intercesión para que nos siga acompañando en nuestro camino terrenal, hasta que al final de nuestra vida podamos reunirnos con él en la presencia de Dios Nuestro Señor y la compañía de Nuestra Santísima Virgen de La Asunción.

 
"Hoy estarás conmigo en el Paraíso". En momentos como este es cuando la fe; nuestra fe cristiana adquiere todo su valor y su fuerza.
 
Esta fe que, es cierto, no nos evita el dolor, el sufrimiento, la amargura; como no le evitó a Cristo en la Cruz. Pero que sí nos da un consuelo, una esperanza que nos ayuda a seguir viviendo, porque sabemos que no te hemos perdido para siempre. Que volveremos a encontrarnos un día.
 
Estoy seguro de que tú Ángel Luis no quieres vernos tristes.
 
Quieres que sigamos viviendo con esperanza, con ilusión. Nos quieres ver felices, con la felicidad que Tú, ahora tienes. Tú te has adelantado. Y sufrimos por tu ausencia, porque te queríamos junto a nosotros. Te necesitábamos junto a nosotros.
 
Nosotros pedimos por ti, y tú pides por nosotros. Desde el cielo nos ves y nos animas. Seguiremos tus consejos: esos consejos que siempre nos estabas dando. No lo vamos a olvidar.
 
Nos hubiese gustado seguir viviendo contigo. No ha podido ser así. Pero no te vamos a olvidar. Sabemos que tampoco tú nos vas a olvidar.
 
Nos estás esperando con los brazos abiertos. Como nos esperabas todos los días en el templo, por las calles o en tu casa que era la de todos.
 

Volveremos a encontrarnos para ser siempre felices y estar siempre juntos.

 



6 comentarios:

Manuel J. Lorenzo Bogaz dijo...

Ayer, por la mañana, me llamaron de Salamanca para darme tan terrible noticia. Fue como un puñetazo en el estómago que me dejó una dolorosa opresión durante el resto del día.
Recordando todos nuestros ratos juntos no pude evitar que me embargara la congoja. Angel Luís fue la BONDAD y la HUMILDAD personificadas. Su calidad humana trascendía en cadad gesto, mirada, en cada palabra.
Su labor: callada, entregada, amable,... era fiel reflejo de su carácter y de su vidad interior.
Muchos ratos de largas conversaciones, confidencias, reflexiones que hoy se me antojan escasos. Tuve el gran honor de ser tu amigo, de que copresidieras mi boda y de recibir tus impagables consejos.
Ayer, nuestros pueblos se quedaron huérfanos de un padre que siempre estuvo ahí, atento y servicial a nuestras necesidades tanto espirituales como terrenales.
Todas las perdidas son irreparables pero permítanme decir que algunas más que otras, y en este caso hemos perdido mucho, mucho.
Adiós, querido amigo. NUNCA TE OLVIDAREMOS.

Anónimo dijo...

DIOS .Que vida mas injusta , un hombre joven con toda la vida por delante nos a dejado . Fuimos juntos al seminario y nuestros caminos se separaron el continuo con su FE y yo por cierto cada dia creo menos , pero eso no fue nunca un problema para ser amigos .Cuando murieron mi PADRE Y HERMANO le dije si tu DIOS es tan bueno por que permite esto, y como no el con su voz tranquila me contesto calla ateo calla y con una gran sonrisa me dijo :les ha llegado el momento como nos llegara a nosotros que verdad mas grande .DESCANSA EN PAZ ANGEL LUIS .

Anónimo dijo...

Con los niños siempre jugaba al balón,al frontón,los llevaba a otros pueblos ya ciudad rodrigo para asistir a eucaristias, les daba consejos...los niños, tanto de comunion como de confirmacion estan tristes,lo echaran mucho de menos...UN GRAN HOMBRE!! :(

M. Salud T.T. dijo...

Maria Salud Tapia t. dice....
Lo único que se me ocurre decir en estos momentos es que Angel L. nos deja una huella a todos los que lo conocimos y un gran recuerdo de cariño y solidaridad, fue un ejemplo de sencillez, modestia y entrega a su trabsajo, debemos de quedarnos con eso, con esas palbras de optimismo y paz, echaremos de menos sus poesias, sus calendarios , sus momentos de vida y cercanía a los pueblos. Nunca olvidaré tus palabras de ánimo para mi y mis hijos, y el sentimiento de tristeza que me transmitiste cuando mi marido se fue. he sido una suerte haberte conocido y nunca te olvidaremos.
Que descanses con los tuyos en algun lugar privilegiado

Anónimo dijo...

sienpre estaras en nuestras oraciones

Roberto Galarce dijo...

conocí a Ángel Luis en 1986 junto a Juanjo por medio de ambos y por intervención del espíritu comencé mi andadura como arquitecto rehabilitando Boada, Retortillo y Castillejo de Martin Viejo tuve mucho contacto con ambos de los que guardo un imborrable recuerdo, fruto de estar unidos en una misma Fe, mas allá de los méritos propios y por encima de nuestra condición de pecadores lo que nos convierte en testigos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús.